La Escuela Primaria de Los Castillos vivió una jornada profundamente emotiva con el acto de cierre del ciclo lectivo, un encuentro que reunió a alumnos, docentes y familias para celebrar un año de aprendizajes, esfuerzos y crecimiento compartido.
Los verdaderos protagonistas de la jornada fueron los niños y niñas, quienes con sonrisas, miradas expectantes y gestos cargados de inocencia dieron sentido a cada momento del acto. A través de palabras, números artísticos y expresiones sencillas, los estudiantes demostraron todo lo aprendido a lo largo del año, dejando en evidencia no solo los contenidos escolares, sino también valores como el compañerismo, el respeto y la solidaridad.
Un aspecto fundamental de este cierre fue el acompañamiento permanente de los padres y madres, que colmaron la escuela con su presencia. Cada aplauso, cada abrazo y cada mirada de orgullo reflejaron el compromiso de las familias con la educación de sus hijos, entendiendo que el camino escolar se construye día a día entre la escuela y la comunidad.
La participación activa de las familias reafirma el rol central que tiene la comunidad de Los Castillos en la formación de sus niños, fortaleciendo los lazos que sostienen a la institución educativa como un espacio de contención, aprendizaje y afecto.
El acto de cierre no fue solo el final de un ciclo, sino también una celebración del trabajo conjunto: el de los docentes que enseñan con vocación, el de los niños que aprenden con entusiasmo y el de los padres que acompañan, sostienen y creen en la educación como pilar fundamental del futuro.
Con emociones a flor de piel, la Escuela Primaria de Los Castillos despidió el año lectivo reafirmando que, cuando la comunidad camina unida, la educación florece y deja huellas profundas en cada niño.